lunes, 4 de marzo de 2013

Parada


Esa misma noche perdí las esperanzas, en donde tú y yo terminábamos algo que ni siquiera habíamos comenzado, en donde cada uno siguió su camino predestinado.

Solo fuimos en la vida del otro una parada, buscas algo sea que lo encuentres o no todavía hay que seguir nuestros caminos, existen tantas paradas en nuestros caminos que a veces quisiéramos quedarnos en algunas de ellas, aunque sabemos que no podrá ser así, un deseo no debe quitarnos nuestra visión del camino que está predestinado que nosotros hemos construidos, aunque la contraproducencia se da cuando se dice que a veces debemos pararnos y durar un periodo de tiempo (ni muy corto ni muy largo, solo el suficiente), para ver si tenemos un atajo, nada nos garantiza que el camino que estamos recorriendo es el correcto, ni que el atajo que vemos nos llevará a la salida, pero todo es arriesgarnos.


Pero también sabemos que cuando nos arriesgamos demasiado somos capaces de perder cosas más valiosas que la que ganaremos, por esos somos una parada, tomamos y somos capaces de dejar y seguir el camino, por eso digo, perdí la esperanza porque hicimos esa parada en una noche lluviosa, solos, fría y a la vez solitaria, éramos dos desconocidos que vinimos a parar para luego seguir en esa noche te conocí, en esa noche experimente, la forma viva de sentir a un desconocido junto a mi piel.

No hay comentarios:

Publicar un comentario