jueves, 7 de abril de 2016

Desconocidos

¡Quiero plasmarte en una hoja de papel!

Cada pensamiento que tengo hace que se erice mi piel... Esa sensación que recorre todo mi cuerpo cuando recuerdo tus labios en mis senos, tu piel junto a la mía, el calor que emanaba nuestros cuerpos vaporizando de una u otra forma la habitación.

¡Que ganas de perder el control tenia con cada caricia que me dabas!, no podía concentrarme porque había perdido la razón, solo quería sentir el cuerpo tuyo sin pensar en el tiempo ni la situación.

Dos desconocidos que estaban de frente en una posición, cadera con cadera, piernas entrelazadas y un deseo mutuo.

¡Con cuantas ganas me he quedado!, el instinto me falló, besos que han quedado en desventaja, y un orgasmo que no concluyó.

Tomarte como si solo fueras la única agua que está a mi disposición, disfrutar del clímax contigo aunque seamos dos desconocidos.

Ser la musa para que me toques como si fuera un instrumento, sonidos suaves que terminen en gemidos, que cada embestida sea prueba de las ganas que nos tenemos.


Y es que no solo mi cuerpo quiere sentirte, es que mis labios quieren que los bautices.

viernes, 4 de marzo de 2016

Ódiame


¡Si!, ódiame luego de querer tenerme a tu lado, siente malestar al tenerme cerca de ti, ódiame porque mi corazón no te eligió a ti.

Échame la culpa con todo tu ser, justifícate y di que soy lo peor que hayas podido conocer, saca a relucir la mala influencia que soy, pasé de ser tu droga favorita a ser tu vicio más dañino.

Di que soy culpable por buscar la perfección, moléstate conmigo por no querer estar contigo.

Obvia toda amistad que algún día pudimos llegar a tener, siente nauseas con solo escuchar mi nombre. Hazme sentir mal en las conversaciones, vuélvete un ser despreciable para que te odie, siéntete bien con esa actitud, hazte la víctima que el monstruo aquí no eres tú.

No te culpo porque tienes toda la razón, soy esa persona que destruyó tus sentimientos, no merezco que me quieras ni me tengas consideración, solo te pido que respetes mi decisión.

Es que ódiame por quererte como amigo y no en una relación. Desvalora los momentos que tu y yo vivimos, ódiame con todas tus fuerzas para que descargues todo ese dolor.


Ódiame para que alivies tu corazón.